¿Qué es el arte?

Reflexiones sobre el arte — Parte 1 de 3

No existe una respuesta exacta a esta pregunta, y cada uno tiene su propia interpretación. Pero sí: a través de los años, de expresarme y de hacer arte, construí mi punto de vista artístico, mis reflexiones. Acá no vengo a dar una definición 100% cierta, sino que quiero invitarte a pensar esta respuesta conmigo.

El arte como forma de expresión

En su sentido más amplio, el arte es cualquier forma de expresión que nos permite expresarnos. Suena simple, pero no lo es: es la interpretación de la visión subjetiva de quien practica la actividad artística. No hay dos miradas iguales, y por eso no hay dos obras iguales. El arte revela nuestro estilo propio, esa huella que solo nosotros podemos dejar.

Nos da el espacio para observar, entender y reproducir el mundo a nuestra manera. Esa posibilidad —esa elección de interpretar en lugar de copiar— es una herramienta invaluable para construir criterio propio. Es un momento único en el que usamos nuestros sentidos para plasmar ideas y visiones. Y ese ejercicio, aunque no lo parezca, es profundamente valioso.

Una herramienta para volver a nosotros

Lo que me preocupa es que, de a poco, nos estamos desconectando de este ejercicio esencial, uno que nos define como seres humanos. ¿Y todo para qué? ¿Para ser mejores y más eficientes? ¿Para resolver más problemas modernos?

Y ahí me detengo, porque hay una pregunta que casi nunca nos hacemos: ¿quién dijo que teníamos problemas?

Tal vez el arte no haya nacido para resolver nada, sino para recordarnos quiénes somos cuando dejamos de correr. Para devolvernos el permiso de mirar, de sentir, de crear sin que tenga que servir para algo más.


El arte no es un lujo ni un pasatiempo: es una de las pocas cosas que nos mantienen humanos. Y si esta reflexión te resonó, te invito a recorrer mis obras —cada una es mi forma de responder, en colores y formas, esta misma pregunta.

Seguí leyendo: «¿Qué problema resuelve el arte?»